TENEMOS QUE RECUPERAR NUESTRO TIEMPO LIBRE


El trabajo domina nuestras vidas más que nunca, tanto para los que lo tienen como para los que no. Para unos ocupa casi todo tu tiempo y para otros consiste en una búsqueda contante del mismo. Pero, ¿de cuánto tiempo libre disponemos realmente? Algunos podrán decir que el tiempo libre son sus vacaciones o el tiempo que le queda después de trabajar, pero ¿quien puede escoger libremente el período de sus vacaciones? y, ¿cuantos usan el tiempo después de trabajar para disfrutarlo realmente sin pensar ni en el trabajo ni en el dinero? O dicho de otro modo, ¿cuantos usan ese tiempo para descansar del período de trabajo? Eso, permitídme, no es tiempo libre, eso solo es una válvula de escape disciplinada y gerenciada, nada más. Tenemos que recuperar nuestro tiempo libre. Y digo esto después de que algunos gestores sin escrúpulos y ladrones de tres al cuarto con su mediocre mentalidad y amparados en la arraigada idiosincrasia de hazlo tu o si no lo harán otros nos hayan metido en el grave problema que ahora vivimos.

Si no creemos que un cambio es posible, y si nosotros mismos no realizamos el cambio, el cambio no será posible.

Lo que nosotros haremos es iniciar el cambio por nosotros mismos. Hemos decidido que nuestras vidas giren en torno a tres ejes principales:

1. La familia como eje sobre el que se sustenta la forma de organizarnos y a la que hay que dedicar tiempo.
2. La educación para formar a personas libres, autocríticas y críticas, dispuestas al cambio, a entender el mundo y a aportar lo que puedan para mejorarlo.
3. El viaje como un estilo de vida que nos abrirá las puertas a un nuevo camino sustentado en el respeto a la diferencia y en entender que el poco tiempo que tenemos en este mundo es para disfrutarlo sin esperar a promesas futuras.

Por eso decidimos irnos un año de viaje. Para dedicarle tiempo a la familia y para darle la oportunidad a nuestros hijos de comprobar con sus propios ojos la realidad de este complejo mundo que nos rodea y que así saquen sus propias conclusiones, aunque a veces también creo que nos hace tanta falta a nosotros como a ellos. Y lo más importante, lo haremos «cuando nosotros queramos», jugando a perseguir un sueño, haciendo que vivir cada día sea crear algo nuevo.
Mientras otros luchen por tener más poder o más dinero nosotros perseguiremos más valores y más felicidad.

Está claro que el actual sistema no nos convence, ¿no? Y ¿a quien le convence? Miremos a nuestro alrededor. Supuestamente lo tenemos todo, pero aún así las personas no hacen suficiente ejercicio, no pasan tiempo suficiente con sus hijos, no leen lo suficiente, beben demasiado, ven demasiada televisión . ¿Lo tenemos todo? La forma en que vivimos nuestras vidas necesita una reestructuración fundamental. El tiempo es nuestro gran valor, no lo desperdiciemos.

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