camino del norte

EL MÁS DURO DE LOS CAMINOS: EL CAMINO DEL NORTE

CAMINO DEL NORTE

Decidimos hacer el Camino del Norte después de cruzar Las Landas en bicicleta. Habíamos llegado a España y queríamos recorrer el norte para descubrir una zona que era desconocida para nosotros. Sabíamos que era una dura ruta y que no sería nada fácil.

Salimos de Bayona para recorrer los 50 kilómetros que nos separaban de San Sebastián porque allí nos esperaba un warmshower y nunca desperdiciamos la oportunidad de compartir experiencias viajeras.

Muy pronto descubrimos por qué el Camino del Norte tiene fama de ser el más duro de los que van a Santiago. Las duras rampas nos obligan a bajarnos de las trikes e ir a pie con los niños para subir las cuestas. A ellos esto les encanta, para ellos es una aventura y un juego. Nosotros, sin embargo,  sufrimos. Después de subir unos cuantos desniveles considerables las fuerzas flaquean y tenemos que parar a comer.

El Camino del Norte nos hace dudar bastante. Hay tramos en los que no sabemos si será asfaltado y eso para nosotros que vamos con tanto peso es un problema importante, pero tampoco hay muchas alternativas continuamos con la esperanza de encontrar algo mejor en cada desvío.

Los paisajes calman nuestro cansancio, nos reconfortan y nos olvidamos de lo que hemos pasado apenas un minuto antes. Es maravilloso, pues es como si tomáramos una bocanada de energía que entra por los ojos y te empuja a seguir. Además los pueblos son preciosos y en las playas podemos parar a descansar.

Avanzada la tarde llegamos a San Sebastián con la alegría de haberlo conseguido una vez más. Es una satisfacción ver tu destino tan cerca y saber que podrás descansar. Allí, en casa de una pareja de warmshowers con dos gemelos, descansamos una noche y compartimos de nuevo las grandes experiencias de viajar en familia.

 

 

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