Consejos camino de santiago »

CONSEJOS PARA HACER EL CAMINO DE SANTIAGO EN BICICLETA

¿Estás preparado para un emocionante viaje en bicicleta? Si has pensado hacer el Camino de Santiago en bicicleta te mostramos los mejores consejos para hacer el Camino de Santiago en bicicleta.

Como sabes, partiendo de todos los rincones de Europa se puede llegar a Santiago de Compostela disfrutando de un camino ancestral lleno de cultura e historia recorrido desde tiempos inmemoriales por millones de peregrinos. Además, si ese es tu deseo, llegar tiene una recompensa: la Compostela es la acreditación que se obtiene al haber hecho alguna de las Rutas Jacobeas (al menos 100 kilómetros a pie o a caballo o 200 kilómetros en bicicleta). Son motivaciones más que suficientes para desear recorrerlo, pero a veces unos útiles consejos o recomendaciones nos acercarán a la aventura.

Si has llegado hasta aquí es porque te lo estás planteando seriamente, pero si te falta el último impulso o quieres resolver alguna duda a continuación puedes resolverlas.

Nosotros, como cicloviajeros en familia que somos, aparte de la aventura de ser padres, un día también nos aventuramos a hacer largos viajes. Así fue como hicimos el Camino de Santiago en varias ocasiones partiendo desde Pontevedra cuando nuestra pequeña no era más que un bebé. Después de aquello un impulso irremediable nos llevó a seguir aumentando tiempo y kilómetros a nuestras rutas. Le siguieron viajes como Amsterdam-París, la costa de Portugal o la Vuelta a Europa en trike. Fueron miles de kilómetros en nuestras piernas y cientos de recuerdos inolvidables de los que podemos decir que el Camino de Santiago se lleva la mejor parte. 

Consideramos que somos una prueba de que es posible hacerlo con niños. Así que desafíate e inténtalo porque la recompensa es enorme.

¿Podré hacerlo?

No dudes de que puedes. Cualquier persona con un nivel aceptable de condición física puede hacer el Camino. Nosotros lo hicimos con nuestros dos hijos, un par de trikes y dos remolques Weehoo. Si te decimos que cada grupo pesaba 150 kilos igual piensas que exageramos, pero lo que decimos es cierto.

vuelta a europa
Subiendo los montes de Lugo.

¿Por qué te invitamos a pedalear el Camino?

Viajar en bicicleta es como meditar. Cada pedaleo es una inspiración que te lleva a la abstracción. Hay momentos así en el viaje y cuando eso sucede te invade una sensación de libertad de la que es difícil de separarse. Hay quien necesita más o menos tiempo, pero al cabo de una semana empiezas a encontrarte contigo mismo. El Camino de Santiago hace el resto: el paisaje, el viento acariciándote la cara. Es sensacional. Es el ritmo perfecto para evadirte y además evitas los molestas ampollas del caminante.

Desde un punto de vista más pragmático la invitación para hacer esta ruta tiene que ver con las infraestructuras. El Camino de Santiago cuenta con una gran cantidad de servicios para cicloviajeros donde nunca faltan espacios para aparcar las bicicletas de manera segura o, como en nuestro caso, nunca tuvimos problemas para encontrar alojamiento para los cuatro. Después de hacer el Camino Francés, parte de las rutas de Francia e incluso una parte de  Bélgica consideramos que la mejor manera de hacerlo es en bicicleta.

Ya a nivel personal este viaje fue una prueba de crianza, pero también unas vacaciones para recordar y un descubrimiento de una parte de España que desconocíamos. Todo incluido dentro del gran viaje alrededor de Europa. Quizás para ti sea completamente diferente, pero si estás pensando en hacer el Camino de Santiago en bicicleta, valora algunas de nuestras ideas para realizarlo.

Los mejores consejos para hacer el Camino de Santiago en bicicleta:

Haz algo de preparación física.

Un viaje como este siempre será un desafío físico. Como anticipábamos, nosotros que viajamos con dos remolques, dos niños y 150 kilogramos por barba fue duro al principio porque no nos preparamos por falta de tiempo y, aunque tampoco hace falta ser un atleta, hay que decir que el Camino transcurre por zonas montañosas como los montes de León o los Pirineos. La zona central de la meseta es prácticamente llana y será mucho más sencillo. Ahí no tendrás problema, pero si quieres disfrutar de verdad sin problemas prepararte con algunas salidas antes de empezar. Nuestra recomendación es hacerlo al menos un mes antes.

Haz una previsión de la temporada en la que irás.

La mejor temporada para viajar es entre mayo y septiembre y mejor cuanto más próximo a estos dos meses porque los caminos son más tranquilos y el sol menos fuerte. Aunque es perfectamente posible hacerlo en julio, que es cuando nosotros lo hicimos, las condiciones climatológicas te condicionarán. Ten en cuenta que hará mucho calor y estarás expuesto, especialmente en la Meseta. Nosotros afrontamos estas dificultades (como la mayoría de los peregrinos) levantándonos temprano, pero aún así hubo días en los que viajar con los niños resultó imposible.

Otro dato a tener en cuenta es que si vas en en Año Santo también debes hacer previsión de dónde dormir porque los albergues estarán a tope.

Ya en ruta hay que prever los kilómetros a realizar y tener conocimiento del perfil. Esto te ayudará a buscar vías de escape en caso de no poder alcanzar la meta. 

Tener claros todos estos aspectos te evitará imprevistos.

Lleva un mapa, una guía o una aplicación para hacer rutas.

La ruta en bicicleta por el Camino de Santiago está bastante bien marcada y el camino está muy transitado por lo que no habrá muchos problemas para seguirla. Ayuda mucho la gran cantidad de conchas y flechas para guiarte porque están en cada cruce de caminos y casi en cualquier parte. En cualquier caso, necesitarás ayuda adicional para encontrar supermercados, farmacias, fuentes, albergues o cualquier servicio que necesites para luego volver a la ruta. Nosotros recomendamos Osmand, el mejor navegador GPS sin internet para hacer un viaje largo en bicicleta y nuestra aplicación de referencia para dar la vuelta a Europa. Consulta aquí el análisis que hacemos de la aplicación.

Déjate llevar por las tradiciones del camino.

El Camino de Santiago está lleno de arte y cultura. A veces perderte guiado por unas simples marcas te pueden llevar a descubrir un lugar mágico. Eso fue lo que nos pasó en La casa del alquimista donde conocimos al artista que creaba cuadros con minerales a las faldas de las montaña de Lugo. 

No debes perderte tampoco los innumerables construcciones a lo largo del recorrido como Puente de la Reina, los yacimientos arqueológicos de Atapuerca, la Catedral de Burgos y la de León, ermitas, paisajes…

Si puedes viaja ligero. 

Son muchos los peregrinos que van cargados hasta los topes y al cabo de lo primeros kilómetros se ven obligados a abandonar parte de sus pertenencias. De ahí que haya cajas con material para intercambiar en los albergues. Aprovéchalas si necesitas intercambiar algo. Pero más allá de eso, viajar con lo justo te hará disfrutar mucho más del viaje. Ten en cuenta que las etapas en el Camino Francés pueden estar separadas unos 60 km unas de otras.

Una vez dicho esto, si eres un ciclista que viaja con pausa o haces el Camino de Santiago en bicicleta con niños como nosotros, es posible que lleves tienda de campaña. En muchas aldeas a lo largo del Camino están acostumbrados a los viajeros y puedes encontrar algunos lugares para acampar si lo pides amablemente, incluidos espacios comunitarios e iglesias. Pero ten cuidado de no ponerte muy cerca de las ciudades donde pueda haber alguna fiesta nocturna que te estropee la noche.

Conoce gente.

El Camino de Santiago es internacional. Tanto te puedes encontrar a un inglés como a un chino. Lo que es seguro es que el Camino une y de una u otra manera acabarás conociendo a gente más profundamente de lo que imaginas. Es lo que tiene el Camino.

2016 0807 125931 001 scaled »
En casa de otra familia viajera.

Aprovecha las fuentes.

El agua es el bien más preciado viajando y las fuentes son un recurso abundante a lo largo del camino. No las desaproveches, siempre que puedas rellena tu botellas con agua fresca.

Visita Finisterre.

La ruta no termina en Santiago de Compostela. Muchos peregrinos suelen terminar su periplo en el fin del mundo, en Finisterre donde finalmente se quitan las botas. Y esta parte del recorrido es muy intensa bella con mucho por descubrir y con el mar como recompensa final. Si puedes no te la pierdas.

Gracias por leer nuestra historia del Camino y por escuchar nuestros consejos para peregrinar en bicicleta. ¿Qué te han parecido estas recomendaciones? ¿Has hecho ya el Camino? Cuéntanos tu experiencia. Déjanos un comentario o pregunta. Nos encantaría conocerla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.